Curso Bíblico Católico | Intro-Superando la Bibliofobia

Si sabemos que la biblia es una biblioteca de libros que tiene como objetivo llevarnos a una relación más profunda e íntima con nuestro creador, qué es lo que nos detiene y nos impide lanzarnos a sus páginas. En este curso Bíblico católico, Parte I trataremos el tema: Superando el miedo a leer la Biblia. 

Descripción: Curso Bíblico Católico

Sección: Nivel Básico

Propósito: Entender y acoger la Palabra de Dios.

Bienvenidos!, iniciaremos este estudio bíblico católico inicial, primero aprendiendo a navegar en los diferentes libros de Biblia. Veremos todos sus pasillos desde el punto de vista estructural de la biblioteca de Dios. Luego, conoceremos la diferencia entre palabra y escritura para el pueblo de Israel, esto nos permitirá entender mejor lo que escribieron. Conoceremos también, cómo se formó la Biblia y por último presentaremos una guía práctica para empezar a leerla.

Curso Bíblico Católico de Iniciación

Pues es que los católicos tenemos muchísimas razones para mantener la biblia a distancia.

¿Qué tan fácil podría ser para ti leer un plano? Para muchos podría ser como aprender un idioma nuevo, para otros sería muy sencillo, pero aún así, todos sin excepción podemos aprenderlo. Es cuestión de proponérselo.

Superando la Bibliofobia – Introducción

El miedo a leer la Biblia. Muchos nos podemos sentir intimidados por la lectura y el entendimiento de la biblia, esto es normal. Y es que aunque leamos la biblia en nuestro propio idioma, es muy posible que lleguemos a pensar, “Parece que estoy leyendo en otro idioma”. Pues bien, de la misma manera que no necesitas ser un arquitecto para aprender a leer un plano, tampoco necesitas ser un experto para entender la biblia.

Los católicos tendemos a tenerle miedo a leerla. Nos da temor cuando un hermano separado nos plantea una conversación sobre la Biblia. Y es que nos sentimos intimidados ya que muchos de ellos podrían citar frases hasta con los capítulos y versículos de memoria.

La mayoría de nosotros no tenemos idea de qué responder si nos pregunta un hermano separado, ¿Qué sabes de Jonás?
¿Quién liberó al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto? ¿Qué te dice la parábola del Sembrador? ¿Cómo lees tú la Biblia?

Sé que si estás aquí es porque quieres aprender a estudiarla, Felicidades, estoy muy orgullosa de ti! estoy segura de que si nos lo proponemos, aprendemos. Te lo digo por experiencia. Animo!

Transmisión de la Fe Católica

Curso Bíblico Católico - Transmisión de la fe

Podrías decir, no se leer la biblia porque nunca me enseñaron a leerla. Válido, te aseguro que no estás solo.

Al recibir el sacramento del bautizmo, cuando eramos pequeños, nuestros padres y padrinos tenian el compromiso de transmitirnos la fe y esto conlleva a su vez, el aprendizaje de la Biblia. Esto nos pasa a casi todos los católicos. Pero ¿Qué podemos hacer al respecto?

Vamos a darle una mirada algunos de los aspectos más desconcertantes de la biblia para descubrir si acaso podrían estar ahí las razones de nuestro miedo a aprender a leerla cuando ya somos adultos.

Por qué nos da miedo leer la Biblia

  1.    Podríamos decir que es demasiado grande. Pues normalmente está escrita en una letra muy diminuta y contiene entre 1000 y 2500 páginas, dependiendo de la versión que estemos leyendo.
  2.  No es un libro como los demás. La mayoría de los libros tienen un principio y un final. La Biblia, en vez de llevar un orden cronológico y explicar paso a paso cuándo y dónde sucedieron las cosas, la Biblia parece que salta de un lado a otro.
  3.  Podrías sentir que la división de la Biblia te parece extraña. Es que está dividida en testamentos, y estos tienen capítulos y versículos.
  4. Necesitas tomar un curso bíblico para interpretarla. La Biblia parece ser tan compleja, tan llena de diferentes significado que muchos de nosotros podríamos sentirnos ineptos e incapaces de aprender a interpretarla.
  5. Jamás podría citar capítulos y versículos como muchos protestantes pueden hacerlo.

Quizás el mencionar estos temores acerca de la biblia haya sido suficiente como para confirmar tu idea de que hay que mantenerse lo más lejos de la biblia. Pero es todo lo contrario. Simplemente quiero recordarte que estos temores y preocupaciones relativos a la biblia no son solamente tuyos. Los comparten muchisimas personas, especialmente católicos que no han tenido mucho contacto o experiencia con la biblia. 

No te desesperes, ánimo, el temor a la biblia puede vencerse afrontando con sentido común los temores y preocupaciones antes mencionados. Aprender a leerla es pura gracia de Dios.

Para finalizar esta primera parte de este curso bíblico, les digo que si entendemos la diferencia entre palabra de Dios y escritura, conocemos su historia y como está dividida, llevaremos una gran ventaja cuando la empecemos a estudiar.

Gracias por estar con nosotros, este ha sido la introducción a nuestro curso bíblico católico nivel inical.

Espero poder ayudarles en su busqueda de aprender a leer la Biblia. Muchas Bendiciones!

Ver Curso Completo Aquí

Muchas bendiciones,

YANUARIA

Ybatista@nuestrabibliacatolica.com

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9 comentarios en “Curso Bíblico Católico | Intro-Superando la Bibliofobia”

  1. Saludos
    No me gusta el hecho que le llames bibliofobia, por eso no me animo a leer tu información.
    Algunas de sus frases son místicas y si te sigo comentando me calificaras como Tomista.

    Responder
    • La palabra empleada por Yanuaria es etimológicamente apropiada pues fobia viene del griego «fobía» que traduce «temor» y según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), tiene dos acepciones:

      1. Aversión exagerada a alguien o algo- 2. En siquiatría es temor angustioso e incontrolable ante ciertos actos, ideas, objetos o situaciones, que se sabe es absurdo y se aproxima a la obsesión.

      En el lenguaje común, del diario vivir, es simplemente «temor» injustificado a algo o alguien. Entendemos que Yanuaria lo empleó en este sentido de temor injustificado a leer e involucrarse con la Biblia.

      En cuanto al punto de vista histórico, o mejor, de la historia del catolicismo, tenemos a grandes rasgos lo siguiente: 1. El Antiguo Testamento estaba en hebreo y algunas partes en arameo (lengua hermana del hebreo, por el tiempo de Jesús usada especialmente por el pueblo) El Nuevo Testamento fue escrito por Mateo en arameo o en hebreo porque lo escribió para judíos, pero no tenemos ni un pedacito de papiro en ellos sino solo sus traducciones al griego y Marcos, Lucas y Juan los hicieron directamente en griego porque están dirigidos al mundo entero y el idioma internacional era el griego. En el siglo IV el griego había sido sustituido mundialmente por el latín, el idioma del Imperio Romano, y el papa encargó a San Jerónimo que tradujerala Biblia al latín. Luego de años, él presentó la llamada Vulgata Latina (en latín vulgar), que se convirtió en la oficial de la Iglesia. El latín fue perdiendo fuerza a medida que se caía el Imperio Romano y del latín, al revolverse con las lenguas locales, dió nacimiento a los idiomas latinos: Portugués, Español, Francés, Rumano, Italiano, Gallego, Catalán, etc. En ese proceso la gente común olvidó el latín, el cual sólo quedó para los religiosos y los científicos.

      No obstante, la Biblia seguía en latín y a la iglesia no le interesó que los fieles la leyeran por su cuenta y se limitó a darles a cuentagotas los pedacitos del AT que le interesaban y del NT la totalidad de los Evangelios y pedacitos de las epístolas y demás.

      Esta actitud se fue formando por un TEMOR de la iglesia a que si los fieles la leían por su cuenta, especialmente el NT, se facilitaban los cismas y las herejías como había sucedido en los primeros siglos cuando la gente la leía y entendía el latín. Y en cuanto al AT, la Iglesia sentía TEMOR de que los fieles se escandalizaran si, leyendo unos libros supuestamente inspirados o referidos a Dios, encontraban cosas que difícilmente se compaginan con Dios.

      Ejemplos: En lo sexual tenemos casos de incestos como el de las 2 hijas de Lot que emborrachan a su padre para hacer que se acueste con ellas y las embarace, luego de huir de Sodoma y Gomorra (Génesis 19, 29-38). Tenemos también el caso del propio David (2 Samuel, 11, 1-27) cuando estando de voyerista ve a Bethsabé, la mujer de Urías el hitita, bañándose; se encapricha por ella, la manda traer, tiene relaciones con ella y la embaraza; al saberlo, manda traer de la guerra a su marido Urías so pretexto de pedirle informes de la guerra pero es para que él se acueste con Bethsabé y así justificar ella su embarazo, pero Urías no va a su casa sino que duerme en el suelo al pie de los guardas de palacio. David le pregunta el porqué de eso y Urías le dice que no puede dormir en su casa y acostarse con su mujer mientras sus compañeros están durmiendo en el suelo y combatiendo en la guerra. David le ordena quedarse otro día, le invita a comer y lo emborracha pero Urías otra vez hace lo mismo. David entonces, con toda la premeditación, alevosía y crueldad del mundo, le escribe a Joab, su jefe máximo en la guerra, ordenándole que ponga a Urías en la fila más peligrosa de combate para que muera y manda la carta con el propio Urías siendo así el portador de la orden de su propia muerte. Toda una serie de villanías repugnantes a cualquier mente sana de un justo. Urías va, Joab cumple y Urías muere. Bethsabé hace luto por el muerto (para disimular, claro) y pasado el duelo David le echa mano a la viudita haciéndola su mujer.

      En el plano social, moral y jurídico, están las tantísimas ocasiones en que aparece Dios dándole órdenes a veces a Israel, a veces a sus líderes, de cometer masacres y genocidios de los distintos pueblos.

      Todo estos tipos de cosas sembraron en la Iglesia un temor grande de que la gente perdiera la fe al pensar que tales actos y reglas no podrían provenir de un Dios INFINITAMENTE sabio, justo y bueno. Los Evangelios sí se publicaban y leían en las lenguas locales pues en ellos no hay nada, absolutamente nada que nos preocupe o avergüence, antes todo lo contrario, pero en el Antiguo Pacto la cuestión es diferente, como vimos con estos pocos ejemplos.

      En el caso de nuestro idioma, tal posición de la Iglesia Católica llevó a crear en religiosos y fieles un temor a la Biblia. Los que tenemos cierta edad por haber nacido antes del Concilio Vaticano II conocemos bien el trabajo que nos daba conseguir una Biblia en español y el susto de que, si lográbamos conseguir una, nos pillaran leyéndola. Más cuando la única Biblia que en español era casi completa era protestante! (la Reina-Valera).

      En español las Biblias eran traducciones de otros idiomas como el francés, el italiano, el inglés, etc. pero ninguna era traducción de los idiomas originales o sea hebreo, arameo y griego y había, pero escasas, traducciones de la Vulgata Latina, que era la oficial católica desde el siglo IV y así hasta el siglo XX. La protestante Reina-Valera fue la primera Biblia que se tradujo al español directo de los idiomas originales y eso fue en 1560!!!! Y para que apareciera una primera biblia católica en español traducida directo de tales idiomas, tuvimos que esperarnos hasta 18 de noviembre de 1893 para que en la Encíclica Providentissimus Deus, el Papa León XIII resaltara que las «Sagradas Letras» son inspiradas por el Espíritu Santo y por tanto su autor es Dios y la importancia de que ellas «estén abiertas» al conocimiento de los fieles.

      No obstante este cambio de postura, en español sólo tuvimos por primera vez una traducción total de los idiomas originales en 1944 cuando salió la primera edición de la Biblia Nácar-Colunga.

      De ella dijo el papa Pablo VI, en carta dirigida en 1965 al director de la Biblioteca de Autores Cristianos que había hecho la publicación, que le alababa que «la divulgación de la Biblia, proponiéndola como primordial y genuina fuente escrita de la Divina Verdad»

      Como puede ver hermano Hipólito, la palabra empleada por Yanuaria (biblofobia) es apropiada desde el idioma y desde la historia de la Iglesia, pues efectivamente la Iglesia mantuvo por siglos el temor de cismas, herejías y de pérdidas de la fe frente a cosas como las que hemos señalado, pero la realidad actual está demostrando que tales temores eran infundados pues el conocimiento de tales cuestiones, no ha producido las herejías y pérdidas de fe y, por tanto, esos temores eran biblofobia.

      En mi caso tengo centenares de inquietudes como las señaladas pero ninguna me ha hecho perder mi fe católica, sino todo lo contrario, la ha robustecido sobre manera.

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    • Mi comentario anterior se me fue accidentalmente sin un último parrafo y es que el término biblofobia es correcto no sólo por lo que he comentado a nivel linguístico e histórico, sino además porque los miedos que Yanuaria señala y que muchas personas sienten ante la Biblia, pensando que es muy grande, que sólo la pueden entender eruditos, etc. son totalmente ciertos y se agravan cuando tenemos que discutir con un hermano separado que es capaz de citar con precisión de computadora cualquier parte de la Biblia que sea pertinente para el tema que se discute. En mi caso yo se qué cosas dice la Biblia y apenas tengo idea de en dónde (en qué libro) pero nunca en qué capítulo y versículo. Me da envidia sana de ellos pero me consuelo pensando que es preferible el acentuar la calidad del conocimiento de lo que dice la Palabra que el conocimiento memorístico del versículo y capítulo en donde está. Muchas bendiciones y abre tu mente y no te pierdas del curso. Siempre tenemos en todo cosas que aprender.

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